A la hora de tomar fotos, hay que saber si se pueden usar los espacios exteriores de la Iglesia (muchas veces un vecino pide no salir en las fotos, o las misma sede religiosa quiere evitar que se tomen fotos del lado exterior). También es importante saber si está permitido tomar fotos con flash. Cuando la construcción es muy antigua, la luz intensa y veloz del flash puede acelerar el proceso de deterioro y perjudicar a las pinturas antiguas que pueda haber también. Por eso en muchos lugares prohíben las fotos con flash.
También hay que considerar el lugar que puede ocupar el fotógrafo. En algunas Iglesias está prohibido que suban al altar, por lo que todas las fotos deberán ser tomadas de espaldas o perfil.
Arrojar arroz, rosas, o cualquier tipo de adorno, puede ser también algo vedado y es preferible consultarlo previamente.
También puede ocurrir que hayamos conocido la Iglesia durante una festividad especial, y la encontramos con una alfombra muy elegante. Sin embargo, es posible que no sea la misma alfombra que quieran usar en la boda. Es necesario consultar con el párroco para conocer ese detalle.
La puerta principal es el espacio ideal para la entrada. Pero puede suceder que, a causa de la vejez del edificio, esos enormes portones estén bloqueados o en reparación, y se debe utilizar una entrada lateral o adjunta.
La música utilizada en la ceremonia es, algunas veces, motivo de disputa. Generalmente se pide música sacra exclusivamente, o al menos tranquila y en español (nada de guitarras eléctricas o cosas por el estilo).
















